En Efluenow, Raquel Rodrigo busca respuestas en las criaturas más profundas del océano. La instalación toma la forma de una espiral — corales y algas marinas bordadas en hilo fluorescente sobre malla metálica, vivas en la oscuridad. Bajo luz negra, la pieza brilla con la misma bioluminiscencia que permite a los organismos de las profundidades generar su propia luz y sobrevivir sin el sol.
Creada para el claustro del Centre del Carme, declarado en emergencia climática, Efluenow es una llamada a mirar más allá — a la inteligencia radical de la naturaleza, a las energías alternativas, a la posibilidad de un futuro que crea su propia luz.
Efluenow · Centre del Carme CCCC · Valencia 2020